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Equipo de Gestrab · Infonet Consultores4 min de lectura

Técnico con casco agachado comprobando con la mano una solera de hormigón recién terminada en una nave

Un precio unitario bien estudiado no sirve de nada si la medición está mal. Si mides corto, ejecutarás más obra de la que vas a cobrar; si mides largo, perderás la oferta o tendrás que justificar después por qué no llegas a lo presupuestado. Las mediciones son la parte menos vistosa del presupuesto y una de las que más dinero mueve. Aquí tienes los errores más frecuentes, cómo evitarlos y una lista para revisar antes de enviar la oferta.

Por qué la medición pesa tanto como el precio

En un presupuesto por partidas, el importe de cada línea es la medición por el precio. Un error del 10 % en la medición tiene el mismo efecto en el importe que un error del 10 % en el precio, pero se detecta mucho peor: el precio lo revisa cualquiera que conozca el mercado, mientras que la medición solo la comprueba quien vuelve a medir.

Además, en la obra la medición manda dos veces: al presupuestar y al certificar. Si la del presupuesto no se parece a la real, cada certificación será una discusión con la propiedad sobre por qué una partida va por encima o por debajo de lo previsto.

Errores frecuentes al medir

Medir sobre planos que no son los definitivos

Es muy habitual presupuestar con una versión del proyecto y ejecutar con otra. Anota siempre en el presupuesto qué planos y qué fecha has usado. Si cambian, sabrás qué partidas revisar y tendrás un argumento para pedir el precio de lo nuevo.

Confundir el criterio de medición

No es lo mismo medir a cinta corrida que deduciendo huecos, ni medir superficie en proyección horizontal que en verdadera magnitud en una cubierta inclinada. Cada partida debe decir en su descripción cómo se mide, y quien mide debe aplicar ese criterio y no otro. Una cubierta con pendiente medida en planta puede quedarse corta de forma notable.

Olvidar unidades auxiliares

Remates, solapes, encuentros, formación de pendientes, medios auxiliares, protección de lo ya ejecutado o la limpieza final. Si no están en una partida propia ni incluidos de forma explícita en el precio de otra, no los cobra nadie.

Unidades mal elegidas

Un canalón medido en metros cuadrados, un hormigón en metros cuadrados en lugar de cúbicos o un acero en unidades en vez de kilos. Parece una tontería, pero es una fuente frecuente de importes absurdos que nadie ve hasta que llega la factura.

Copiar mediciones de una obra anterior

Reutilizar un presupuesto parecido ahorra tiempo, pero arrastra mediciones que no corresponden. Si partes de una oferta antigua, vuelve a medir cada partida, aunque mantengas la estructura y los precios.

Redondear siempre hacia el mismo lado

Redondear cada partida unos pocos metros a la baja para ser competitivo parece inofensivo. Sumado en todas las partidas de una obra, puede llevarse el margen.

Errores que aparecen al ejecutar

  • Obra oculta sin medir. Rellenos, saneados o instalaciones empotradas que se tapan antes de que nadie las mida y luego no hay forma de justificarlas.
  • Excesos sin comunicar. Si una partida va a superar lo proyectado, hay que decirlo antes de ejecutarla, no en la certificación final.
  • Trabajos fuera de presupuesto mezclados. Un trabajo nuevo que se mete en una partida existente desvirtúa su medición y su coste.
  • Mediciones de avance hechas a ojo. Un «está al 70 %» sin respaldo acaba corrigiéndose a la baja en la medición final.

Cómo organizar las mediciones para no equivocarte

  1. Separa la medición del precio. Primero mide todas las partidas con su criterio; después pon precios. Mezclar las dos cosas a la vez es la forma más fácil de saltarse líneas.
  2. Deja rastro de cada medición. Una línea de medición con su descripción (estancia, eje, planta), número de unidades, largo, ancho y alto permite a otra persona revisarla.
  3. Revisa con un segundo par de ojos. Las partidas de mayor importe, al menos, deberían medirlas o revisarlas dos personas.
  4. Compara ratios. Metros de tabique por metro de planta, kilos de acero por metro cúbico de hormigón o metros de rodapié por metro de suelo. Un ratio fuera de lo normal suele esconder un error.
  5. Visita la obra. En reformas y rehabilitaciones, lo que no se ve en los planos es lo que más se desvía.

Lista de comprobación antes de enviar la oferta

  • Cada partida indica su unidad y su criterio de medición.
  • Las mediciones están hechas sobre la última versión de los planos, anotada en el presupuesto.
  • Las partidas auxiliares (remates, medios auxiliares, limpieza, gestión de residuos) están incluidas o se dice expresamente que no lo están.
  • Las partidas de más importe están revisadas por otra persona.
  • Los ratios principales tienen sentido para el tipo de obra.
  • Lo que no se ha podido medir (por ejemplo, lo que aparezca al demoler) está fuera del precio cerrado y se indica cómo se valorará.

Del presupuesto a la obra con Gestrab

En Gestrab cada presupuesto se hace por partidas, con sus mediciones, su precio y su importe, y se imprime con el diseño de tu empresa. Cuando el cliente acepta, la obra se genera a partir de ese presupuesto, sin volver a teclear las partidas. Lo tienes en presupuestos y obras.

A partir de ahí, cada partida de la obra distingue la cantidad proyectada, la realizada, la certificada y la facturada. Eso te permite ver enseguida qué partidas se están quedando cortas o se están pasando respecto a lo medido en el presupuesto, y llevar esa información al siguiente estudio. Los costes de cada parte de trabajo y de cada obra, con las horas y los materiales que llegan de los partes, los ves en costes por obra.

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